
Menuda la vida del repartidor de publicidad, que siempre tiene que inventarse identidades falsas para que le abran las puertas de los domicilio. Si es que semos unos desconfiaos. ¡No veis que no tienen maldá alguna! ¿De VERÁS crees que PUEDEN TENER MALDÁ?

Eso sí, nunca los pierdas de vista. They are everywhere.
1 comentario:
Hay que ver Becario, como se nota la solidaridad entre el sector social explotado ehhh. ¿¿¿50 €??? Así usted nunca será un gran empresario, no saldrá nunca del agujero de ponzoña en el que un día entró y por más que quiera salir le será imposible. ¡50€! Que generosidad, es admirable su actitud, pero no tiene futuro. Jejejeje
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